La toxina botulínica (comercialmente conocida como Botox, Xeomeen y Dysport) es una proteína producida por la bacteria clostridium botulinum y gracias a los avances de la medicina durante los últimos 30 años, se ha podido aislar y dosificarla para su uso médico en muchas especialidades.

La búsqueda de la eterna juventud hace que las mujeres, pero cada día más hombres, consideren este tratamiento estético para la corrección de arrugas faciales.

¿Cómo Funciona?

Las pequeñas dosis de toxina botulínica usadas en la medicina estética actúan previniendo la contracción de los músculos que forman las molestas arrugas, evitando así la formación de líneas de expresión.

Si quieres borrar las arrugas de tu frente, dejar de lucir molesto por el ceño fruncido o simplemente verte más joven con una piel más suave y brillante alrededor de tu mirada,  puedes lograrlo con este tratamiento mínimamente invasivo y seguro que permite tratar varias áreas en la misma consulta.

Sin embargo, cada rostro tiene sus necesidades particulares, por eso nuestros tratamientos son individuales y se basan en una evaluación clínica preliminar.